
Tomar una cada ocho horas, dos cada cuatro, semanal, diario, mensual, una vez al año no hace daño, diez horas diarias, treinta y cinco por semana, el Angelus a las doce (creo), las pastillas verdes a las once, aquí se come a las tres, a las cuatro es el café, las niñas buenas a las diez a la cama, los niños buenos también.
¿Saben? Deberían ustedes probar a dejar durante algún tiempo sus relojes en casa. Sin reloj se vive bien. Muy bien. Se aprenden cosas importantes, como que hay formas mucho mejores de contar el tiempo.
Blanca lo sabe, por eso cada doce poemas nacerá un nuevo Skriii para leer en papel.
Instrucciones de uso:
"Taladrar el cuadernillo con dos agujeros y guardar en archivador de dos anillas; cortar dos cartones semifinos para los lomos y utilizar distintos tipos de lazo de encuadernación o normal para atar a través de los dos agujeros; llevar a tienda de fotocopias y consultar otras posibilidades)."
Skriii, un nuevo proyecto de Ënigma Cafë Cëntral. Cada doce poemas en la red.
Hoy nuestra cena duró una nevada.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
Atentos:
"Desde 1999 recopilando para usted fachadas imposibles, arquitectura enloquecida, rótulos psicotrópicos y otras referencias delirantes que la década de los 70 dejó en Zaragoza (ciudad inmortal)."
Oigan, no vean qué bien se lo pasa uno siguiendo a estos señores por Zaragoza. Y siguiéndoles por la red, que desde su sección de enlaces se puede empezar un paseo de lo más entretenido. Yo lo he hecho y, entre otras cosas, he encontrado una fotografía en Torremolinos Chic que no tiene precio. Busquen, busquen, es ésa de la señora en bikini paseando dos burros por Mijas.
Más enlaces de este tipo los tienen ustedes en Dabadaba Revival Project.
Ya ven, hoy me salió ese Alfredo Landa que todos llevamos dentro. Cosa de genes debe ser.
He ido a los archivos de enero del jardín mil tres y he contado los días que he aparecido por aquí. Mal, muy mal, son poquísimos días. Creo que soy todo un ejemplo de dejadez. Pero quédense tranquilos, esto no volverá a suceder, se lo digo yo. Tras pensarlo un poquito he encontrado la solución al problema: no pienso volver a contar las notas que escribo en un mes.
Y ya.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
Como veo que mi paseo de hoy se puede alargar un poquito, vengo un momento y les digo dónde estoy. Ando curioseando por LetrasLibres.com y, oigan, la cosa pinta de lo más interesante. Para acceder a los contenidos completos de los artículos hay que rellenar un formulario de registro, ustedes verán qué es lo que suelen hacer en estos casos.
Desde Letras Libres he llegado a la página personal del italiano Alessandro Bavari. Sus montajes fotográficos son... Mejor lo ven ustedes. Sí, mucho mejor.
Y de la página de Alessandro Bavari, desde su sección de enlaces, he saltado a Digital Mutations, un trabajo de Claudia Probst y Michael Shpaizman. Sí, han acertado, mejor siguen el enlace y me ahorro las explicaciones.
Ya ven, mi paseo de hoy tiene muchas posibilidades de alargarse, por eso he preferido venir antes de olvidarme otra vez de que ya tocaba actualizar el jardín.
Descubro gracias a Itzpapalotl el primer número de la revista El Centro del Laberinto. Miguel Esquirol Ríos, autor de la bitácora El Forastero, es quien está detrás de este proyecto. Creo que va a ser una buena forma de descubrir gente interesante y de disfrutar cada semana de buenos textos. La revista tiene además una cuidada versión en papel que pueden ustedes descargar si, como yo, prefieren pasar páginas a darle al ratoncito.
Aplausos desde el jardín mil tres, Sr. Miguel.
No hubo. Me he informado de primerísima mano y no hubo canapés. Ni canapés ni cervecitas ni sugus ni nada de nada. Ni siquiera cortan una cinta o le arrean a un buque con una botellita. Pues no puede ser. Señores de Almacén, sepan ustedes que no me parece nada bien que cuando inauguran nuevas secciones no tengan el detalle de convidar a unas tapitas. Es más, me parece fatal.
Espero que esta nota les haga recapacitar y que cuando les den el jamón por su trabajo, que se lo darán seguro algún día, se acuerden de sus lectores y nos lleguen esas tapitas. Y un vinillo. Y un poco de queso. Y cervecitas. Eso.
Inauguraciones sin canapés, lo que hay que ver. Le faltan tantas cosillas a esto de la red...
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
No, si ahora va a resultar que con esto de actualizar de Pascuas a Ramos, para dos días seguidos que paso por el jardín, me lo voy a encontrar vacío. Normal, ¿quién me esperaba hoy a mí? ¿Lo ven?, no hay contestación. Esto va a ser que vuelvo a hablar solo.
Bueno, yo les dejo unos enlaces sacados del periódico El País (enlaces a 22 céntimos de nada), que nunca se sabe cuando puede caer alguien por aquí. Son dos.
En Cyberpoubelle, de Elsa Mazeau, pueden ustedes curiosear entre la basura que otros tiran a la red. Den rienda suelta a ese cotilla que todos llevamos dentro sin los inconvenientes de bucear entre basura de verdad. Por algún sitio tengo guardados varios enlaces de este tipo, pero la pereza, por no hablar de mis muy eficientes métodos de archivo, me impiden mostrárselos hoy. Tendrán que esperar a que me dé de bruces sin buscarlo con el txt (o papelito de toda la vida, que también puede ser) en que los guardé. ¡Ah!, Cyberpoubelle en francés de Francia, pero se entiende igual.
Fantastic Zoology reúne ilustraciones realizadas por estudiantes de Bellas Artes griegos sobre "El libro de los seres imaginarios" de Borges. Es reconfortante ver que no es España el único país en el que sus universidades publican trabajos exclusivamente en inglés. Olé. Todo sea por lucir modernez.
Qué bien, qué cortito hoy. Adiós.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
Más cosillas sacadas de la calle, que están muy bien, ¿verdad?
Dice la gente de Santotipo (Mauro Oliver y Claudio Pousada, con la colaboración de Javier Bernardo) que su proyecto trata de "relevar de los espacios públicos los procesos de diseño espontáneos, accidentales o ingenuos." Vamos, que de lo que se trata es de crear tipografías a partir de esos carteles hechos a mano, tan salados ellos, que todos hemos visto alguna vez por ahí. Ya saben, pizarras en fruterías, el menú de alguna tasquilla, el ofertón especial en cambios de aceite del taller de la esquina, el letrerito de la zapatería de don Cosme...
Oigan, algunas de las fotografías que pueden ver en Santotipo no tienen desperdicio, así que no es necesario que sean ustedes unos enamorados de las tipografías para pasar un rato entretenidísimo visitándoles. ¡Ah!, y como no sólo de tipos vive el hombre, tampoco la mujer, no deberían ustedes terminar su visita sin darse una vuelta por su sección de arranquismo.
Arranquismo, dicen ellos: "La costumbre popular de arrancar las comunicaciones impresas de la vía pública, genera de manera espontánea un sinnúmero de nuevas situaciones de comunicación. Este fenómeno social está asumido como «parte del paisaje» en nuestra visión de lo urbano, pasando totalmente desapercibido en la cotidianeidad."
Arranquismo, qué bonito. Es como hacer arte con un huevo colgando y el otro lo mismo a base de arrancar trozos de los cartelitos que llegan al pueblo anunciando un circo, un concierto, o lo contento que se pondrá José Mari si saca muchos ministros (aunque creo que esto último entra en lo del circo). Todos lo hemos hecho, claro que sí, pero seguro que tras la visita a Santotipo miran esas paredes de otra forma.
Pues como es día quince... habrá que pasarse por Almacén. Y como esta gente si no hace algo nuevo cada poquito tiempo no se lo pasa bien... nos han preparado un par de novedades a añadir a todo lo que ya tenían. Cualquier día de estos les regalan un jamón por ser la mejor revista de esto del internet, ya verán. ¿Un premio de esos bien famosos que hay en la red? Bueno, lo que sea, pero que se lo den. Y yo prefiero un jamón, mire usted.
A lo que iba, que tenemos sección nueva, los poetas, y que es el Sr. Hilario Barrero el que ha cortado la cinta en plan "queda inaugurado este sitio tan poético y bonito". ¿Que si ha habido canapés? Ay, pues no sé.
Por cierto, don Hilario ya en links, como dice Gistaín. Vale, yo todavía no lo he puesto porque estoy esperando a que mi sección de enlaces se actualice solita, que es muy lista, pero les aseguro, esta vez es de verdad de la buena, que cualquier día de estos me pongo a actualizarla yo mismo. Sin prisas, eso sí.
Y tienen más cosas nuevas en Almacén. Nos han preparado un blog con reseñas de libros que no nos va a venir nada mal cuando no sepamos qué leer. Tienen ustedes... pues eso, reseñas, y unos enlaces para darse un paseíto que también están muy bien.
Lo dicho, que esta gente no para quieta. Que les den el jamón pero ya mismo. Y otro jamón para mí, que para eso he puesto una bicicleta en el jardín.
¿Saben? Me voy a dormir.
Casi lo olvido. La entrevista de Almacén de este mes: José Antonio Millán. La página de don José, JAM la llama él, pues ya en los links de jardín, claro que sí. Y de verdad de la buena que me pongo un día de estos y actualizo mis enlaces y así, cuando diga lo de los links, van ustedes a buscarlos y estarán ahí.
Oigan, ¿no está el Sr. Millán que se sale últimamente con las cosas que publica en JAM? Sí, ¿verdad? Eso me parecía a mí.
Y, ahora sí, me voy a dormir.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
No es cierto. Yo no dije que vendría el jueves o el viernes. No. Me acordaría. Lo oyeron en otra parte. Aquí no. Seguro. ¿Cuándo he dicho yo tal cosa?
"Hasta mañana. O pasado." (Pierre Menard en el jardín mil tres el miércoles 8 de enero)
Vale, lo dije.
Que conste que si no he venido antes es porque he estado ocupadísimo. Muy ocupadísimo. ¿Quién les ha dicho que si no actualizo el jardín es porque ando todo el día con los juguetes que me han traído los Reyes? Qué va qué va qué va. Qué va. Llenísimo está el mundo de lenguas viperinas, oigan. Me hago de cruces, de verdad, con lo serio que es uno. ¡Jugando! Lo que hay que oír.
Por cierto, ¿han visto que les he pintado la bicicleta? Azulita. Mejor, ¿no? La he puesto ahí para que puedan pasear ustedes por el jardín dando pedales. No me den las gracias, no hace falta. Paseos a pedales por gentileza del jardín mil tres. La repera. La bicicleta llegó hace tiempo en una carta y, aprovechando que ya viene el veranito y el buen tiempo, he pensado que era el momento de estrenarla (ni un comentario sobre lo del veranito y el buen tiempo, que estoy en plan zen total visualizando un mes de mayo para olvidarme de este frío del carajo y me lo van a joder).
Ya, ya, que está un poco tiesa la bicicleta. Es que si la pongo horizontal se van a dar con las montañitas de cosas que tengo a ambos lados del monitor. Para abajo no la podía poner, claro, que se me desmorran ustedes. Pues toda tiesa. Ustedes denle a los pedales y, a la que cojan altura, ya pueden torcer para Cuenca o para donde quieran. O no tuerzan. Eso, mejor no tuerzan.
Y ya me voy. Sí, hoy no hay paseo, vengo con un poquillo de prisa y sólo quería dar señales de vida. Mañana les traigo un enlace y estrenamos la bicicleta. Hoy... pues pueden pedirle al buscador InLibris.com que les sugiera diez sitios al azar por los que pasear. Es un buscador que está muy bien, seguro que lo vieron ustedes si visitaron Badosa.com el otro día porque es cosa suya. Jueguen un poco con él mientras me esperan, verán que tiene un montón de cosas buenas indizadas y que merece la pena dejarse caer por allí.
Vaya, ya se me jodió mayo. Otra vez nieva.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.
Pues no saben, eso ya se lo digo yo. Traducir, mantener conversaciones, contar chistes... pues no. Lo intentan los pobres, pero no, no saben, qué le vamos a hacer. Y que sí, que ya sé yo que alguno de ustedes ha leído por ahí que si esto que si lo otro, pero casi mejor si no intentan convencerme. Que no hace falta, de verdad. Miren, si yo tengo una paciencia que ni se imaginan, ¿ven?, me siento aquí y espero. Hala. Y cuando venga un ordenador y me cuente que ya sabe hablar, pues le invito a unas cañitas.
Eso sí, hacen sus pinitos y alguno tiene gracia y todo. Les cuento mi experiencia de hoy que, ya verán, supera que creces los logros del monito escribidor.
Y es que no me había dado tiempo ni a darle las buenas noches cuando me suelta el tío: "estoy dispuesto a doblegarme ante el imperialismo con impostado orgullo de bohemio." Pues vale, le digo yo, pero reconoce que con un eslogan así no vamos a ningún sitio. Y, oigan, ha sido comentarlo y recibir contestación: "entre muslo y muslo, estoy dispuesto a doblegarme ante el imperialismo." A ver quién le discute eso.
No me digan que no tiene razón. El que más el que menos, reconozcámoslo, ante la perspectiva de verse entre muslo y muslo tiende a doblegarse un poquito. ¿Cuánta gente conocen que dejaría de ir a trabajar por las mañanas si no fuese por unos muslos? Unos, llenos de ilusión, por los muslos perseguidos. Otros por comprar los visillos que reclama a gritos el ser cuyos muslos ya no son ni la sombra de aquéllos por los que un día se desvivieron. También hay quien tuvo y retuvo, claro que sí, y puede que sea ése el doblegue muslar más agradecido. Pero de cualquier forma, coincidirán conmigo, con lo de los muslos y el doblegarse ha estado sembrado el chiquillo. Lo mismo me hago una camiseta con la frase y todo, no les digo más.
De todos modos la búsqueda de frases que guíen a la humanidad no es el punto más fuerte del navegador poético de Badosa.com. Lo que mejor se le da al chiquillo es crear frases que inviten a pasear y a sentarse a leer los textos que encontramos por el camino.
Badosa.com es un buen sitio para leer, ya verán. El diseño de las páginas permite una agradable lectura en pantalla, y siempre está presente un enlace hacia versiones de las mismas pensadas para ser impresas. Muchos de los textos pueden, además, descargarse en formato de libro electrónico (Microsoft Reader y Rocket eBook). Comentarios de los lectores, información de los autores, buena organización, búsquedas ágiles...
Está bien bien. Muy bien. Sí.
Hasta mañana. O pasado.
A todos los paseantes del jardín mil tres, buenas noches.