El hombre suspendido, de Automedusa Maravilla.
Fotografía: El árbol, la luna y las estrellas. Autor: Carlos Cánovas.

Después de haber escrito 345 cuentos en menos de 3 minutos, lo vimos levitar. Era muy común que se desplomara sobre el teclado, o que se columpiara en las patas traseras de su silla, o que veloz como la estatica de uno con zapatos de goma, se montara en sus patines para dar unas vueltas con su papalote en mano.

Pero hoy lo vimos levitar. No tenía gran expresión en su rostro, jamás la ha tenido y por eso lo amo. Lo veo mirar fijamente cada uno de sus super-sónicos dedos cayendo clack-clack-clack sobre su teclado, y la impresora escupiendo cuento tras cuento.. y yo su fantasma, limpiandole el sudor, o cambiandole el CD, previo acomodo suyo la noche anterior.. no puede estar en silencio más de dos segundos o sus ideas dejan de fluir. Soy la asistenete del cuenta-cuentos durante el día, y durante la noche soy mil trescientas cosas más. Me habla, me regala palabras que no quedan en papel y es un fumar invisible, una alucinación de mi piel egoista...

Hoy lo vimos levitar, mi perrito y yo nos quedamos mirandolo, como esfera en un arbol de navidad, como un arete de la luna, como una nube perdida, salida de una trilogía nebular.

Que risa me dio ver el ultimo cuento antes de esta magnifica vista, eso le pasa a quien se cree interplanetario.

Automedusa Maravilla
9 de mayo de 2.002

Automedusa Maravilla, me regaló uno de sus cuentos de Saturnalia. Si quieren conocerla escuchen lo que les cuenta cada día en sus Anécdotas de la Calma. Seguro que les va a gustar.

La fotografía pertenece a Carlos Cánovas. Se titula "El árbol, la luna y las estrellas".

Nota que enlazaba este cuento
Jardín mil tres es una creación de Pierre Menard.
Pierre Menard debe su existencia al jardín mil tres.
El ogro no existiría sin los cuentos y todas las personas que los hacen posibles.
 bitacoras.com