
Un error de estos sale cuando no hay forma de encontrar lo que hay que encontrar, pero estar estaba o estuvo o debería estar. Y algo hay, porque si no es otro error el que toca. Eso sí, o ya no es lo que era, o nunca fue.
Sí. Eso es.
No se moleste, yo lo digo por usted: leches.
Y ahora utilice el menú que tiene un poquillo más arriba para encontrarle el norte a esto y lance, si así lo desea, un desesperado grito ante el caos que reina en el mundo que le rodea.
¿Más tranquilo? Pues me alegro.